mie 10a. Ordinario año impar (Id=398)
Dios nos ha hecho servidores de una alianza nueva, basada no en la letra, sino en el Espíritu
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
3, 4-11
Hermanos: La confianza que tenemos en Dios
nos viene de Cristo. Ni siquiera somos capaces de pensar que algo procede de
nosotros, sino que nuestra capacidad proviene de Dios, el cual nos ha
capacitado para ser ministros de una alianza nueva, basada no en la letra de la
ley, sino en la fuerza del Espíritu; porque la letra mata, mientras que el
Espíritu da vida.
Y si aquel instrumento de muerte que fue la ley, grabada letra a letra sobre
piedras, se proclamó con tal gloria que los israelitas no podían mirar
fijamente el rostro de Moisés a causa de su resplandor -que era transitorio-,
¡cuánto más gloriosa será la acción del Espíritu!
En efecto, si lo que esinstrumento de condenación
estuvo rodeado de gloria, mucho más lo estará lo que es
instrumento de salvación. Y así, lo que fue glorioso en otro tiempo, ha dejado
de serlo, al ser eclipsado por esta gloria incomparable.
Porque si lo transitorio fue glorioso, mucho más lo será lo permanente.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Sal 98, 5.6.7.8.9
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios.
Sanctus es, Dómine Deus
noster.
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios,
póstrense ante el estrado de sus pies; él es Santo.
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios.
Sanctus es, Dómine Deus
noster.
Entre sus sacerdotes estaban Moisés y
Aarón, y Samuel entre los que invocaban su nombre; clamaban al Señor y él les
respondía.
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios.
Sanctus es, Dómine Deus
noster.
Desde la columna de nube conversaba con
ellos, y ellos obedecían sus normas y la ley que les dio.
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios.
Sanctus es, Dómine Deus
noster.
Señor, Dios nuestro, tú les respondías,
tú eras para ellos un Dios compasivo, aunque castigabas sus delitos.
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios.
Sanctus es, Dómine Deus
noster.
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios, póstrense ante su monte santo, pues Santo
es el Señor, nuestro Dios.
Glorifiquen al Señor, nuestro Dios.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina.
Sémitas tuas, Deus
meus, édoce me, dírige me in veritáte tua.
Aleluya.
No he venido a abolir, sino a dar plenitud
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
5, 17-19
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"No crean que he venido a abolir la ley y los profetas; no he venido a
abolirlas, sino a llevarlas hasta sus últimas consecuencias. Porque les aseguro
que mientras duren el cielo y la tierra, la más pequeña letra de la ley estará
vigente hasta que todo se cumpla.
Por eso, el que descuide uno de estos mandamientos más pequeños y enseñe a
hacer lo mismo a los demás, será
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.